Batman v Superman objetivamente

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Empecemos con lo reglamentario: Me gustó Batman v Superman: Dawn of Justice (a la cual me referiré, de ahora en adelante, simplemente como BvS, ya que ese título es excesivamente largo). Me divertí viéndola, e incluso procedí a repetir la experiencia al día siguiente de haberlo hecho la primera vez. Es la segunda vez que hago eso, y la razón fue exactamente la misma en esta ocasión que la que me motivó a hacerlo en 2013: no estaba seguro cómo me sentía hacia ella.

Tal como en aquella ocasión, terminó la película y yo me sentí falto de una verdadera opinión. Claramente, se trataba de una historia compleja, con muchas facetas que no sentí que había distinguido la primera vez que la vi, con demasiados detalles (o falta de ellos), y eso fue lo que me orientó a concluir que una segunda vista ayudaría bastante. Curiosamente, porque seguramente se lo preguntaron, la película en la que hice eso fue Man of Steel, nada más y nada menos que la predecesora de BvS.

Ambas películas me gustaron y me entretuvieron. Quizás más de lo que normalmente lo hubieran hecho, sobre todo tomando en cuenta que siempre que las veo es con un ojo crítico que, en mi experiencia, no todos tienen. Me cuesta trabajo ver una película y limitar mi opinión a un “me gustó” o un “no me gustó”, y he ahí la razón por la que necesito pensar objetivamente en lo que una película como BvS representa.

Es imposible para un aficionado del cine geek o un fanboy ver una película como BvS y limitar su opinión a un simple enunciado. Claramente, para mí es totalmente imposible. Si tuviera que resumir mi opinión, lo haría de la siguiente manera: “BvS es una película entretenida, excesivamente larga, excesivamente oscura y sumamente apreciable desde el aspecto visual… pero es un auténtico desastre. Su nivel de errores es solamente equiparable con cintas del género (como The Amazing Spiderman 2) que han intentado, y, como BvS, fallado en lograr un universo cinemático sin merecerlo.”

Y, ¿qué significa merecer un universo cinemático? Significa tomarse el tiempo. Significa pensar que vas a desarrollar una larga historia en decenas de horas cinemáticas para que, cuando uno de los personajes salten de una película a otra, la audiencia sienta como que está viendo una serie de aspectos que, al principio se separan, pero al final se juntan. BvS no se merece ser el pilar sobre el que va a descansar el universo cinemático de DC (o DCEU), porque intenta captar nuestro interés sin tomarse la molestia de enseñarnos por qué debo hacerlo, siendo esto algo que merece el debido tiempo y paciencia.

Spoilers menores a continuación.

La prueba más clara de lo que afirmo en el párrafo anterior es la escena en donde se plantea, de una forma floja, no creativa y mediocre, los que en el futuro van a ser los miembros de la Liga de la Justicia. Saben de qué escena hablo, ¿no? Es aquella en la que la batalla entre Batman y Superman literal se detiene para que la Mujer Maravilla se ponga a ver en un monitor de computadora una serie de videos en donde se presentan Flash, Aquaman y Cyborg.

Entre todas las formas que existen para contar una historia como ésta, esa es definitivamente la peor. Es la peor porque Zack Snyder no entiende que enseñarme un video no es suficiente para que yo tenga emoción por conocer a un personaje. Necesito saber que ese personaje cabe dentro de la historia que me están contando, y que eso se justifique.

Sí, entiendo, a todos nos gustó la forma en la que pelea la Mujer Maravilla en la película, pero, no es posible que su presentación sea tan defectuosa que, si la retiramos de la película la historia y trama es exactamente la misma. Incluso, su presencia en la batalla final contra Doomsday se limita a “amarrarlo” con su cuerda. ¿De verdad? ¿Eso les suena como una justificación para que un personaje como ella aparezca en la película?

Fin de spoilers.

Al respecto, les debo mencionar que me gustan mucho las películas de Zack Snyder. El tipo tiene la habilidad de adaptar comics de una manera que es visualmente interesante sin que ello afecte la historia. Siempre busca tener la mayor fidelidad al material sobre el cual se basó, pero he ahí el problema. No debe gustarnos una película simplemente porque Doomsday pelea con Superman, o porque el traje de Batman sea parecido a aquél que usa en su mejor novela gráfica (The Dark Knight Returns). El hecho de que esos detalles se incursionen de manera floja y desordenada en una película llena de tramas que no se conectan la una a la otra y de referencias a las películas que vienen no significa que la película sea buena. En resumen, Snyder no supo contar la historia que quería contar de una forma completa y redonda, sino que se limitó en meter lo más que pudo en una misma película que no merecía ni necesitaba tener tanto. Ver esta película me recuerda las veces que voy a un buffet, y que sirvo todo lo que pueda en mi plato (pizza, carne, pollo, puré, etc.) la primera vez que me paro a la barra, sin pensar que puedo pararme dos o tres veces más a comerlo y que no pasaría absolutamente nada. Es decir, debí haber tenido paciencia, y reconocer que después puedo servirme lo que no me serví en la primera vuelta.

Otro problema con Zack Snyder es que, si bien como mencioné, es un maestro en el aspecto visual, el tipo hace que Batman y que Superman se vean perfectos en pantalla. ¡Pero eso no es suficiente! No porque Ben Affleck y Henry Cavill se vistan de mallas y se peleen contra los malos (o entre ellos) hace que, inmediatamente, sean Batman y Superman. Eso es lo que Snyder no entiende. El tipo piensa que por tener a alguien disfrazado de Superman, todos vamos a entender que es Superman, pero eso NO es cierto. Superman es un personaje, mismo que de ninguna manera se refleja en pantalla en ningún momento de BvS (y sin eso ser, de ninguna manera, culpa de Henry Cavill).

En mi opinión, Ben Affleck es el mejor Batman que ha habido. La forma en la que se inmersa en el personaje y sobre la cual nos hace ver a Superman desde sus ojos es increíble. Pero, según Snyder, Batman es un asesino serial, uno que mata a más personas que el mismo Lex Luthor en la película. ¿Dónde están sus principios? Si leyó el comic (como estoy seguro que hizo), debió haberse dado cuenta cuáles son los principios del personaje. Para Snyder (y, por extensión para BvS), el estilo y el aspecto visual son más importantes que el trasfondo.

Al final, en mi opinión, si bien me divertí y me gustó ver BvS en pantalla, no puedo evitar sentirme decepcionado de que vaya a ser en las manos de un tipo que no entiende lo que tiene que se va a desarrollar la historia de la Liga de la Justicia (algo que llevamos demasiado tiempo esperando ver en pantalla). Cuando se estrene Justica League: Part One el año que viene, el primero que va a estar comprando su boleto voy a ser yo. Pero eso no significa que se hayan ganado mi confianza, ni que merezcan lo que voy a pagar por ver la historia (probablemente mal contada) que nos presente Zack Snyder. Están desgastando a su público y haciendo que perdamos interés en su universo cinemático lentamente. Y eso, es lo peor que le pudo pasar al DCEU.

Síganme en Twitter @gabrielguerrame, y discutimos el tema.

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