Reflexiones sobre “Fantastic 4″

Fantastic Four

Hay veces que estás caminando alrededor de tu casa pensando nada más… ¿cuáles son las noticias más relevantes sobre películas de las últimas dos o tres semanas?

Y te acuerdas: Ah, sí… Fantastic 4 fue un rotundo y lamentable fracaso en taquilla. Qué triste estuvo eso. Estuvo tristísimo.

No fue triste que fracasara, fue triste porque (a) lo vimos venir desde hace meses; y (b) su fracaso no se derivó de que su marketing falló en su objetivo de atraer a la gente a verla. Fue un fracaso porque fue una pésima película. Fue un fracaso porque la gente involucrada en hacerla no creyó en ella, y por experiencia les digo, es bastante difícil hacer algo cuando de verdad no crees en él.

Y qué lástima, porque tu trabajo es tan bueno como el esfuerzo que le das. En algún punto, esta gente, haya sido Josh Trank (director), el estudio, o los dos – perdieron la fe en lo que esta película podía ser. Personalmente, mientras la veía, me quedaba pensando y reflexionaba respecto a qué tan buena película pudo ser. En estos días, buenas o malas, tenemos películas sobre cómics cada dos semanas. La mayoría de ellas siguen una fórmula que no deja mucho espacio para interpretación (digo la mayoría, porque, con todo y todo, nos llegan películas como Guardians of the Galaxy). Para nosotros los fans, ¿qué tan bueno hubiera sido si hubiéramos recibido una película de superhéroes del género de monstruos?

Vi la película Fantastic 4, y no me gustó. Fue un trabajo mal hecho que se desplomó mientras avanzaba, pero mi parte favorita fue una escena específica. Después del “incidente” en la otra dimensión, los personajes se despiertan solos en un laboratorio oscuro del gobierno y se mueren de miedo y terror al ver sus cuerpos mutar. De esto son muchas pesadillas. De verdad creo que Josh Trank tenía algo que decir cuando hizo esta escena, pero su enfoque fue un desastre.

Christopher Nolan ha dicho, en múltiples ocasiones, que cada una de sus películas de Batman tenía un enfoque específico. Ya sea Batman Begins, que tuvo un enfoque estilo Lawrence of Arabia, en donde el personaje principal se está buscando al mismo, o The Dark Knight, influenciada por Heat, por ser un thriller sobre el mundo del crimen; es un hecho que Nolan siempre le dio un tono específico a sus películas. Como sabemos, funcionó. Son películas perfectas. Y sí, no mencioné que The Dark Knight Rises intentó ser una película de desastre – y es porque no me gustó esa película. Nada. La odio. Después debatimos, nerds.

En ese sentido, entiendo lo que Trank intentó hacer con esto. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre esta película y las de Nolan? Nolan tenía una idea muy clara de lo que estaba haciendo, que era una cinta de superhéroes PRIMERO y una película de un género específico DESPUÉS. Fantastic 4 intentó ser una película de terror de superhéroes (concepto que me encanta), sí, pero no por ello deja de ser una película de superhéroes. No debe ser aburrida, debe ser, bueno, súper… o algo así.

Esto traería todo nuestro razonamiento sobre películas de superhéroes a ser cuestionado, y realmente no es lo que estoy intentando hacer con este artículo. Lo que quiero decir, es que estoy triste. Estoy triste porque de verdad quería que esta película fuera buena. De verdad quería amarla. Ni siquiera me había dado cuenta lo mucho que los 4 Fantásticos significaban para mí hasta el fin de semana después de ver la película. Me acuerdo de la caricatura de los 90s (No need no more!, si no se acuerdan, Youtubeénlo y disfruten lo retro), y me acuerdo que me encantaba. Esta es la tercera vez que he salido del cine triste y frustrado después de ver una desastrosa y deprimente película de los 4 Fantásticos.

Al respecto, ¿se acuerdan del año 2005? ¿Se acuerdan que, en esa época, apenas y nos llegaban películas de superhéroes buenas? Por cada Spiderman, nos llegaba una Daredevil. La última vez que Superman había aparecido en el cine fue en Superman IV: The Quest for Peace. La MALDITA Superman IV: The Quest for Peace (nota a un lado, todavía estábamos condenados a aguantar ver esa espantosa y fantásticamente aburrida Superman Returns un año después). No piensen que me estoy olvidando del reboot de Batman que llegó ese mismo año, pero, como dije, APENAS y nos llegaban buenas películas de superhéroes.

Hace unos días, en una necesidad de ver a mis amados 4 Fantásticos, le prendí a la biblioteca cinematográfica del siglo XXI (también llamada Netflix) y me aventé la atrocidad Fantastic Four del 2005. Me parece que no la había visto desde el cine. La actuación de Ioan Gruffudd (o como se llame ese desgraciado) todavía es una barbaridad… diez años después. Jessica Alba es aburrida y lo que le sigue como Sue Storm (no te la crees nadita). El maquillaje estilo bombón de la Mole se sigue viendo como un bombón quemado (y eso no es bueno, me digan lo que me digan). Pero hay un lado bueno. Por mucho que odio esta película, de verdad se le debe dar algo de crédito. La química entre esta gente, especialmente Johnny Storm / Ben Grimm, es casi perfecta. Parece que estás viendo a una familia, y se sienten como personas con las que me iría a pasarla bien y convivir (excepto Gruffudd, porque su nombre es una basura, y, bueno, porque maldito Gruffudd).

En Fantastic Four de 2005, por cada paso hacia adelante, son dos para atrás. La historia no funciona ni tantito. Hay marcas promocionales por todos lados, al nivel de que Human Torch se embarra contra un anuncio de Burger King y deja a la carne quemándose porque… a la parrilla sabe mejor (carajo). Creo que nunca he visto algo tan falso como el “efecto” que se aventaron para hacer que Mr. Fantastic se estire. Y es triste ver esta película, porque tenía potencial, de verdad lo tenía. Por ello, en cierto modo, es muy similar a esta nueva película. Con todo y que la odié, Fantastic 4 de 2015 tiene algunas cosas buenas. Miles Teller es un GRAN Mr. Fantastic. La escena que ya mencioné en donde descubren sus poderes es buenísima. El hecho de que el joven Reed Richards usa un control de Nintendo 64 para construir su teletransportador está, de verdad, excelente.

Pero mientras avanzaba la película, me sentí deprimido. Me deprimí porque ver la película era como esperar algo bueno cuando sabes que nunca va a llegar. Como mencioné, si las personas que la hicieron no creyeron en ella, ¿por qué deberíamos creer nosotros? Si te vendo basura, al menos yo tengo que creerme que la basura que te vendo es buena o que, al menos, no es tan basura (ehemm, Paul W.S. Anderson, ehemm).

Y para esto, ¿estoy cansado de esperar para poder ver mi película perfecta de los 4 Fantásticos? Ni de broma. Voy a estar esperando a mi película perfecta de los 4 Fantásticos toda mi vida, si es necesario. Sé que por ahí está, en manos de un cineasta sumamente talentoso. Y yo, no puedo esperar para verla.

Síganme en Twitter @gabrielguerrame, y discutimos el tema.

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